Llamadas y mensajes
Números, SMS, WhatsApp, correos y enlaces que conviene revisar antes de tocar.
Prevención cotidiana
Guías y herramientas para revisar llamadas, mensajes, compras y pagos dudosos sin exponer datos privados.
Guías para actuar con calma
Alerta Estafa reúne guías prácticas para pausar, contrastar y documentar situaciones dudosas.
Empieza por la señal que has recibido y usa las herramientas para ordenar el siguiente paso sin escribir información privada.
La portada está pensada para decisiones rápidas: identificar el canal, revisar la presión, separar pruebas de rumores y volver a una vía oficial antes de pagar o responder.
No sustituye a bancos, plataformas, comercios ni autoridades. Ayuda a llegar mejor preparado a esos canales cuando hay riesgo real o cuando solo necesitas descartar un contacto insistente.
Números, SMS, WhatsApp, correos y enlaces que conviene revisar antes de tocar.
Tiendas falsas, Bizum, transferencias, alquileres y señales antes de pagar.
Cómo guardar evidencias y decidir cuándo contactar banco, plataforma o denuncia.
Prevención
La mayoría de fraudes funciona porque reduce el tiempo para pensar. Esta portada prioriza pausas útiles: no pulses enlaces, no dictes códigos, no pagues con prisa y no entregues documentos completos.
Elige una guía o una herramienta según el canal: llamada, SMS, WhatsApp, tienda, pago o prueba. Cada ruta ofrece señales, una respuesta prudente y una forma de guardar evidencias sin publicar información sensible.
Si recibes un aviso de banco, mensajería, administración, soporte técnico o tienda, vuelve por un canal buscado por ti. Si el contacto no resiste esa comprobación, no merece tus datos ni tu dinero. Si ya compartiste algo, cambia el orden: bloquea accesos, avisa al proveedor responsable y conserva pruebas.
Alerta Estafa evita acusaciones personales y no verifica bases privadas. El objetivo es reducir daño: reconocer presión, ordenar hechos, decidir si conviene bloquear, reclamar, disputar un pago o preparar una denuncia con una cronología clara.
Herramienta
Ruta rápida
Si te llegó una llamada, empieza por el número y por la presión que usaron. Si te llegó un SMS, WhatsApp o correo, revisa el enlace real y no solo el texto visible. Si el caso viene de una compra, compara precio, identidad fiscal, dominio, condiciones y método de pago. Si ya hubo dinero o datos compartidos, salta directamente a conservar pruebas y contactar con el proveedor responsable.
No necesitas exponer nombres, documentos, tarjetas ni capturas completas para tomar una primera decisión. Basta con responder a preguntas simples: qué pedían, quién decía pedirlo, qué plazo daban, qué canal proponían y si podías comprobarlo por una vía independiente. Cuando una petición no permite esa comprobación, conviene parar antes de responder.
Las herramientas del sitio no consultan bases privadas ni identifican personas. Funcionan como listas de revisión: ordenan señales de presión, pago, canal y pruebas. El resultado no declara culpables; te ayuda a elegir el siguiente paso prudente. Esa diferencia es importante para evitar acusaciones injustas y para llegar mejor preparado a banco, plataforma, consumo o denuncia si realmente hace falta.
Guarda fecha, hora, remitente, enlace, número, importe y método de pago si existen. Anota qué hiciste antes de cortar la comunicación. Una cronología corta vale más que muchas capturas sueltas porque permite ver el recorrido: anuncio, mensaje, web, conversación, pago y respuesta posterior. Si pides ayuda, tapa lo sensible y conserva originales.